Resumen
La traslocación se define como el desplazamiento, por obra del hombre, de organismos vivos de una zona con el fin de liberarlos en otra. Cada año hay un número creciente de animales que son objeto de traslocación en el mundo. La mayoría de esos movimientos afectan a mamíferos, aves y peces autóctonos y son obra de entes privados u organismos públicos de gestión de la fauna salvaje que buscan acrecentar las poblaciones existentes, en general con fines deportivos. Uno de los métodos importantes de conservación de la naturaleza que se ha venido practicando es la traslocación de especies amenazadas, a menudo para reintroducirlas en una parte de su área de distribución histórica de la que han sido extirpadas. En el último decenio ha aumentado el número de proyectos de reintroducción, que en su mayoría afectan a animales de pequeño tamaño, en particular anfibios, insectos y reptiles. El éxito de proyectos de traslocación de animales salvajes más ambiciosos y potencialmente muy onerosos, depende en gran medida del detenimiento con que los biólogos y sus asesores veterinarios evalúen la idoneidad de los animales y del lugar de liberación elegido, y también de la capacidad de los propios animales trasladados para colonizar la zona en cuestión. En todo proyecto de reintroducción los aspectos veterinarios revisten suma importancia. Hay casos en que no se valoran debidamente los riesgos, y ello provoca onerosos fracasos y, lo que es aún peor, la introducción de patógenos destructivos en poblaciones salvajes que se encuentran inermes ante ellos. Los autores exponen algunos de los riesgos sanitarios inherentes a la traslocación de animales salvajes. La determinación del riesgo, que supone el estudio de las poblaciones fundadora y receptora y de sus hábitats respectivos, constituye ahora un requisito previo indispensable para el desplazamiento ordenado de animales.
 
Palabras clave
Animales salvajes – Cuarentena – Protección de la naturaleza – Reintroducción – Riesgos sanitarios – Traslocación – Vacunación.