Resumen
Los episodios de colonización geográfica y de hospederos registrados a lo largo de la evolución y de los tiempos ecológicos estructuraron la biosfera y determinaron las distribuciones de microparásitos y macroparásitos de complejas estructuras, comprendidos los helmintos que parasitan vertebrados. Las invasiones biológicas son fenómenos intrincados que, con frecuencia, incluyen la dispersión fuera del área de distribución y el establecimiento de especies y poblaciones exóticas (no autóctonas) muy lejos de su región normal de repartición. En caso de alteración de las condiciones del entorno, las invasiones también pueden implicar una ampliación o una modificación de la distribución de los hospederos, así como de la distribución geográfica de especies o poblaciones endémicas (autóctonas). Las invasiones tienen como resultado intercambios fáunicos provocados tanto por factores naturales, como antropogénicos, y las consiguientes dispersiones en el espacio y el tiempo salvan distancias entre continentes, regiones y entornos. Si bien los factores que provocan invasiones son de naturaleza idiosincrásica, multifactorial, interactiva y oportunista, también dependen estrechamente de la cronología de los acontecimientos. A lo largo de su ciclo biológico, los helmintos interactúan con las vías de invasión para determinar sus posibilidades de introducción. Los factores debidos a las actividades humanas, como la expansión mundial de patógenos ocasionada por el desarrollo de la agricultura, la domesticación de animales destinados al consumo y las exploraciones europeas tuvieron una influencia decisiva en la distribución de los helmintos. Entre otros factores, la mundialización, las extensas redes de transporte y la alteración del medio ambiente fruto del cambio climático han acelerado las invasiones. A consecuencia de ello, y del establecimiento de especies exóticas, la estructura fáunica forma mosaicos compuestos por combinaciones de especies y poblaciones autóctonas y exóticas, como lo ilustran las comunidades de helmintos presentes en ungulados domésticos y en libertad, así como la gran variedad de sistemas de hospederos y parásitos en vertebrados. Los mosaicos contemporáneos se observan en las regiones donde las actividades humanas dieron lugar a la coexistencia en simpatría de combinaciones de nuevas especies invasoras y de especies endémicas relativamente antiguas, multiplicando las interacciones en los ecotonos, especialmente en aquellos situados en el límite entre ecosistemas ordenados y naturales. El conocimiento de la cronología de la aparición de los mosaicos y de sus complejos componentes es de fundamental importancia para prever su futura evolución en el marco del cambio climático. La sistemática es la más importante de las poderosas herramientas existentes actualmente para estudiar las especies invasoras, identificar a los parásitos con precisión y establecer la cronología de su evolución y biogeografía. Gracias a los datos sobre las características iniciales de las poblaciones, establecidos mediante la clasificación de los especímenes biológicos, y a los estudios integrados, así como a los medios informáticos para su estudio, los archivos de los museos cuentan con registros permanentes de la biosfera. Pero la carencia de inventarios taxonómicos exhaustivos de los parásitos, que comprendan datos genéticos y moleculares, limita la capacidad para detectar la introducción de parásitos exóticos y documentar los modelos de expansión de las poblaciones locales sometidas a las alteraciones del entorno.
 
Palabras clave
Biodiversidad – Especie invasora – Factor antropogénico – Helminto – Parásito de vertebrado – Propágulo.