Resumen
La profesión veterinaria vive hoy en el vértigo de la transición a un nuevo orden mundial. Los veterinarios forman parte de un mundo cada vez más imbricado en una delicada red de interconexiones culturales, económicas, sociales y profesionales, y se encuentran por ello ante una sociedad cuyas necesidades y expectativas son cada vez más imperiosas, vastas y decisivas. Además de su tradicional papel de atender a los animales, los veterinarios deben cumplir funciones muy relevantes en otros cuatro ámbitos de trabajo interrelacionados: salud pública, investigación en biomedicina, inocuidad y seguridad de la producción alimentaria mundial y salud de los ecosistemas. Para afrontar con éxito este vasto y complejo cúmulo de servicios y actividades, los veterinarios deben poseer un acervo de conocimientos mucho más amplio, adquirir nuevas capacidades y dotarse de una mentalidad que les permita desempeñarse y sobresalir en todos esos terrenos. La profesión veterinaria, cada vez más atomizada y especializada, debe volver a reunirse en torno a un tema común o una disciplina central que le sirva de basamento intelectual. El concepto de “Un solo mundo de medicina veterinaria” puede servir a tal propósito. Adoptando la mentalidad que emana de esta idea, los veterinarios estarán más conectados con el mundo que los rodea y lograrán más reconocimiento y apreciación por parte de la sociedad. Es obvio que para lograr tal cosa hace falta un especial compromiso por parte del mundo académico veterinario. Éste debe encabezar una transformación pedagógica que consolide el contrato de los veterinarios con la sociedad y sirva para lograr coherencia entre sectores diversos, generar una comunidad mundial, definir objetivos comunes y ampliar el repertorio de servicios, actividades y nuevas posibilidades que el veterinario del siglo XXI esté en condiciones de asumir.
 
Palabras clave
Enseñanza veterinaria – Medicina veterinaria – Un solo mundo.