Resumen
Aunque hasta ahora las pandemias han venido causadas por virus de la influenza aviar levemente patógena (IALP), en fechas recientes algunos virus de las cepas H5N1 (influenza aviar altamente patógena: IAAP), H9N2 (IALP) y H7 (tanto IALP como IAAP) han provocado repetidos episodios de enfermedades zoonóticas en el ser humano. Tales infecciones no han dado lugar a una transmisión sostenida entre personas. De la infección experimental de voluntarios humanos y de varios estudios seroepidemiológicos parece deducirse que otros subtipos del virus de la influenza aviar también tienen la capacidad de infectar al ser humano. Los virus del subtipo H7 muestran tendencia a causar conjuntivitis y afecciones de tipo gripal, aunque en un caso la infección por virus H7N7 (IAAP) provocó una enfermedad respiratoria mortal. Los virus H9N2 (levemente patógenos) han causado afecciones poco graves de tipo gripal, y quizá por este motivo su presencia haya pasado a veces inadvertida. Los virus H5N1 (IAAP) contemporáneos, en cambio, muestran una excepcional virulencia en el ser humano y difieren en su patogénesis de los virus de la gripe humana estacional. Los enfermos presentan una neumonía vírica primaria que degenera en un síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) y un síndrome de disfunción orgánica múltiple. Hasta la fecha se han confirmado más de 380 casos en el ser humano, con un índice global de letalidad del 63%. Aunque la transmisión zoonótica de la influenza aviar se produce rara vez, la mayor preocupación desde el punto de vista de la salud pública reside en la posible adaptación de esos virus a una transmisión humana eficiente, lo que podría desencadenar una pandemia. La preparación para esa eventual pandemia exige entender mejor la ecología de los virus de la influenza aviar y los determinantes biológicos de su transmisibilidad y patogenicidad en el ser humano.
 
Palabras clave
Epidemiología – Evaluación de riesgos – Experimental – H5N1 – H7N7 – H9N2 – Influenza aviar – Pandemia – Patogénesis – Procedimientos clínicos – Transmisión.