El procedimiento de compartimentación de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) tiene por objeto contribuir a la seguridad del comercio de animales vivos y productos de origen animal. El requisito básico para aplicar dicho procedimiento es que la población animal destinada al comercio permanezca separada, epidemiológicamente hablando, de las poblaciones de mayor riesgo. La compartimentación se basa en un aislamiento funcional, orquestado por una serie de medidas de gestión que se adoptan teniendo en cuenta todos los factores epidemiológicos pertinentes. Los autores empiezan describiendo las novedades y actuaciones registradas en la materia en los planos nacional e internacional. Después exponen brevemente una serie de cuestiones delicadas, en las que la existencia de un punto de vista internacionalmente aceptado sería de ayuda para aplicar con éxito la compartimentación al comercio internacional. En las normas de la OIE no está especificado el procedimiento que debe seguirse para evaluar el plan de seguridad biológica, elemento importante donde los haya. Los autores proponen que se utilice un sistema de análisis de peligros y control de puntos críticos (HACCP) para determinar la eficacia de esos planes, teniendo en cuenta todos los posibles riesgos y los eventuales puntos de entrada de una enfermedad. Para ello cabría basarse en el modelo de la Comisión del Codex Alimentarius. Los autores abordan además otros temas, como la aparición de un brote en las cercanías de un compartimiento, la función de los organismos de certificación o los casos de incumplimiento del plan de seguridad biológica.
 
Palabras clave
Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias – Análisis de peligros y control de puntos críticos – Compartimentación – Higiene – Influenza aviar altamente patógena – Organización Mundial del Comercio – Organización Mundial de Sanidad Animal – Seguridad biológica.