La inspección de la carne en Australia persigue varios fines: contribuir a la producción de alimentos inocuos y saludables; satisfacer los requisitos impuestos por los países importadores; y facilitar el cumplimiento de los objetivos nacionales en materia de sanidad animal. El análisis de la función de la aseguramiento de calidad en los sistemas de inspección de carnes que se aplican en establecimientos bajo control del Gobierno federal pone de relieve que el destacado lugar de Australia como país exportador de carne es deudor en parte de la existencia de un sistema de inspección corregulado y basado en la aseguramiento de calidad, aplicable indistintamente a todas las especies faenadas en el matadero. El progreso que experimentaron en los años noventa las técnicas de inspección de la carne, tanto dentro como fuera del país, se tradujo en un notable perfeccionamiento de los sistemas de aseguramiento de calidad, que hoy se aplican mediante sistemas de información homogéneos a escala nacional, pensados para lograr normas constantes de inocuidad de la carne. Estos sistemas se complementan con programas de aseguramiento de calidad basados en el análisis del riesgo y control de puntos críticos que cumplen los estándares de calidad de la Organización Internacional de Normalización. Los programas de aseguramiento de calidad aspiran a poner en práctica un planteamiento global, que abarque toda la cadena alimentaria y se aplique por lo tanto “de la granja a la mesa” (a todas y cada una de las fases del proceso, es decir, desde los métodos de producción en la granja hasta las etapas de refrigeración, almacenamiento y transporte ulteriores al sacrificio). El hecho de que los sistemas de producción australianos hayan incorporado elementos del sistema de aseguramiento de calidad de las inspecciones cárnicas ha contribuido en no poca medida a que se cumplan regularmente los objetivos establecidos en materia de inocuidad de la carne, cuyo nivel de exigencia está a la altura de los riesgos sanitarios de hoy en día.