La labor emprendida por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) para definir normas de bienestar animal internacionalmente aceptadas ha venido a alimentar el debate sobre las posibilidades de los países en desarrollo de intensificar el comercio en segmentos de mercado especializados, como el de productos obtenidos con criterios muy estrictos de bienestar animal. A través de ejemplos del sector bovino y avícola de tres países de África, Asia y América Latina, los autores examinan la situación actual y las posibilidades futuras del comercio en productos dotados de valor añadido por su elevado componente de bienestar animal. El análisis demuestra que, pese a sus reducidas dimensiones, el comercio actual de estos productos puede tener importantes repercusiones a escala nacional. En el caso de la exportación de carne vacuna de Namibia, por ejemplo, la existencia en África del único sistema de garantía que impone normas de higiene, atención veterinaria y bienestar animal ha dado lugar a un producto fiable, inocuo y saludable y permitido que Namibia llegue a ser el mayor exportador africano de carne vacuna a la Unión Europea. En Tailandia, la industria productora de pollos asaderos, que viene creciendo ininterrumpidamente desde hace 15 años, está elaborando productos dotados de valor añadido para desarrollar ciertos segmentos de mercado y contrarrestar así la competencia de otros países. En los últimos diez años, la elaboración y aplicación de normas relativas a los productos ecológicos en Tailandia y Argentina ha propiciado también el desarrollo de los mercados de exportación de ese tipo de productos. Los autores llegan a la conclusión de que hay posibilidades de crecimiento para los sectores de los tres mercados y de que esa prometedora vía puede verse potenciada por la elaboración de normas de referencia de la OIE.