Tras describir sucintamente la formación del Grupo ad hoc de la OIE (Organización Mundial de Sanidad Animal) sobre el “Sacrificio de los animales en condiciones decentes”, los autores resumen las primeras discusiones que mantuvo ese grupo y exponen con cierto detalle sus recomendaciones, que el Comité Internacional de la OIE aprobó en su 73ª Sesión General y han sido incluidas en la última (2005) edición del Código Sanitario para los Animales Terrestres. Entre las recomendaciones figuran la de modificar la definición vigente de una serie de términos, así como directrices relativas al sacrificio comercial de animales para el consumo humano, pensadas para reducir al mínimo todo dolor y sufrimiento evitables durante el proceso de sacrificio o en sus etapas previas. Los principales temas tratados por el Grupo ad hocfueron: principios generales del sacrificio, relativos al personal, el comportamiento de los animales y la eliminación de elementos que puedan distraer al animal y hacer que se detenga o revuelva; desplazamiento y manipulación de los animales tras su llegada al matadero; diseño y construcción de locales de estabulación; cuidado de los animales en esos locales; y cuestiones de bienestar animal relacionadas con métodos aceptables de manipulación, sujeción, aturdimiento y sacrificio que puedan aplicarse a varias especies útiles. El Grupo reconoció la importancia de los imperativos religiosos y de los factores culturales y étnicos ligados al sacrificio, por lo que en su informe final incluyó las oportunas propuestas al respecto. En ese informe se examinan también otras cuestiones de relevancia, aunque se planteen más rara vez, como la manipulación de los fetos al sacrificar hembras grávidas. Por último, en el informe final también se indican los métodos, procedimientos y usos que resultan inaceptables por sus consecuencias para el bienestar de los animales.