Los autores llevaron a cabo un estudio de los factores de riesgo de origen ambiental o animal asociados a la fiebre del Valle del Rift (FVR) en la zona sudoeste de Arabia Saudí. Para detectar la presencia de inmunoglobulinas M (IgM) y G contra el virus de la enfermedad se aplicó un ensayo inmunoenzimático a muestras séricas procedentes de animales centinela. Además, se sometieron a prueba otras 32 muestras séricas en las que se había detectado IgM en un ensayo anterior, y se les aplicó la técnica de reacción en cadena de la polimerasa acoplada a transcripción inversa (RT-PCR) con el fin de detectar el genoma del virus. Los resultados fueron analizados empleando un cociente de posibilidades a una variable (odds ratio: OR). Para controlar los factores de confusión fue utilizado el modelo Mantel-Haenszel odds ratio (M-H OR) ajustado. Se observó una asociación positiva entre la FVR y los siguientes factores: densa población de mosquitos (OR = 4.2); elevada pluviosidad (M-H OR = 2); y presencia de lagos y/o estanques (M-H OR = 2.2). Se detectó el genoma vírico en cuatro muestras de suero (un 12,5%), hecho indicativo de la presencia de FVR en una fase temprana de su evolución. Con el estudio se descubrió que había más probabilidades de detectar el genoma vírico en ejemplares con un porcentaje elevado de IgM contra el virus (OR = 3) y en hembras que habían abortado (OR = 4,3). Además, hubo más ovinos que caprinos que resultaron positivos a las pruebas de detección del genoma (OR = 4). Los autores concluyen que los factores de riesgo de origen ambiental o animal encontrados en el estudio son buenos predictores de la FVR, y que a la hora de elaborar una estrategia de control eficaz y rentable conviene tener en cuenta, en particular, los factores animales.