El rápido crecimiento que en los últimos decenios han experimentado la producción y el comercio de animales acuáticos ha transformado el abastecimiento mundial de alimentos. Además, un porcentaje creciente de las proteínas destinadas al consumo humano proviene de los productos derivados de animales acuáticos, cuyo comercio internacional genera y mueve hoy más riqueza que el de los derivados de animales terrestres. Semejante aumento de la producción se explica básicamente por el rápido auge de la acuicultura, mientras la pesca de captura, en cambio, permanece estable o viene declinando en los últimos años. Dada la creciente importancia de la acuicultura, por lo tanto, toda perturbación que en el futuro pueda conocer la producción de animales acuáticos tendrá consecuencias de mayor calado para la seguridad alimentaria, la nutrición humana y la situación económica. 

Las enfermedades de los animales acuáticos suponen una importante amenaza para este sector productivo, como demuestran las frecuentes panzootias que lo han golpeado los últimos decenios. Estos brotes han pesado sensiblemente en los medios de subsistencia y supuesto un lastre para las poblaciones pobres, las aportaciones a la nutrición humana, las posibilidades de desarrollo industrial, la diversidad biológica, el bienestar animal y los recursos procedentes de la fauna acuática salvaje. A medida que la acuicultura y el comercio de animales acuáticos sigan creciendo, surgirán nuevos patógenos que vendrán a engrosar el actual catálogo de amenazas sanitarias. La protección de la seguridad alimentaria exige que logremos trabajar más eficazmente para prevenir la propagación de enfermedades de los animales acuáticos y atenuar sus consecuencias en todo el mundo.

Vol. 38 (2), agosto 2019, Trilingüe 
ISBN 978-92-95108-82-0 
21 x 29,7 cm, aprox. 300 págs. 
Ref.: R 38 (2), Precio: 115 €  (gastos de envío por vía aérea económica incluidos)