Resumen (continuación)
Un trabajo integral de prevención y detección de enfermedades y de respuesta a ellas exige sin embargo un esfuerzo coordinado y conjunto de gobiernos, poblaciones, donantes y redes internacionales para invertir eficazmente en sistemas de prevención que sirvan para detectar las señales precoces de aparición, extensión y propagación de patógenos animales a nivel local, señales como prohibiciones comerciales, cierres de mercados, desórdenes civiles, cambios climáticos como lluvias o sequías intensas o modificación de la dinámica de producción ganadera o los patrones de consumo. La comunidad mundial debe invertir en mayor medida en sistemas de alerta y detección rápidas que aporten información que pueda traducirse en acciones de ámbito nacional, regional y mundial en caso de brote de una enfermedad animal transfronteriza. Como toda medida de carácter preventivo, un sistema de alerta rápida requiere recursos económicos, pero su cuantía resulta insignificante en comparación con las pérdidas que se evitan. La construcción de un sistema mundial de alerta rápida y respuesta eficaz en caso de brote ofrece gran rentabilidad, por cuanto los beneficios superan holgadamente los costos. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) persigue el objetivo de poner fin al hambre y la pobreza, empresa harto difícil y compleja. Dotar al mundo de la capacidad de preparación y respuesta ante enfermedades animales transfronterizas es un elemento importante del objetivo estratégico de la FAO de lograr que los medios de sustento gocen de mayor resiliencia ante crisis y amenazas. Cada año, los rebaños de animales domésticos y las personas que dependen de ellos para vivir hacen frente a enfermedades y crisis zoosanitarias, que pueden golpear de forma súbita y extender abiertamente la enfermedad y la muerte o, por el contrario, surgir insidiosamente y arraigar antes de que su presencia resulte patente. Las emergencias zoosanitarias hacen peligrar la producción de alimentos y el acceso a ellos. Una de las misiones de la FAO, por consiguiente, es la de ayudar a los países a prepararse para episodios de catástrofe zoosanitaria y a responder a este tipo de eventos cuando se produzcan.