Resumen (continuación)
Tanto en humanos como en animales el diagnóstico es principalmente serológico, con empleo de un método en dos etapas (ensayo inmunoenzimático seguido de una prueba de confirmación por Western blot) en el caso del hombre o bien la detección del péptido C6, solo en el caso del perro. En general, un tratamiento precoz con antibióticos como la doxiciclina o la amoxicilina durante tres semanas reduce el riesgo de cronicidad. Un medio muy fiable para prevenir la transmisión consiste es luchar contra las garrapatas, en particular aplicando productos repelentes tanto a personas como a animales, sobre todo a los perros. No hay vacuna alguna que sirva para prevenir la infección humana, pero existen varias que reducen la transmisión y las manifestaciones clínicas de la infección en el perro.