Resumen (continuación)
En la prueba de neutralización, los pares de muestras revelaron un incremento del título de anticuerpos de entre el doble y el cuádruple. Los pares de muestras también resultaron positivos para los anticuerpos anti-BoHV1 al ser sometidos a la prueba ELISA de competición. Al cabo de unos 22 días de haber observado los primeros signos de infección clínica en el rebaño se extrajeron muestras séricas de 43 toros que habían estado en contacto con los ejemplares afectados. De esos sueros, 25 resultaron positivos para los anticuerpos anti-BoHV1 con ambas técnicas, y otros 10 dieron positivo a una prueba pero no a la otra (5 por prueba). Cada técnica arrojó pues 30 positivos, y en total resultaron positivas (con una o ambas técnicas) 35 muestras séricas de los contactos. Se observó que los resultados de los dos ensayos de detección de anticuerpos anti-BoHV1 coincidían globalmente en un 76,74%, y que la detección de esos anticuerpos en las muestras de suero ofrecía mayor sensibilidad que especificidad. A partir de muestras de semen, se amplificó por reacción en cadena de la polimerasa la región de la glicoproteína C del ADN genómico del virus. Del estudio del brote se desprende que la imposición de controles continuos de los toros reproductores en los bancos de semen congelado está justificada por la necesidad de neutralizar los riesgos derivados de la inseminación artificial.