Resumen (continuación)
La intensificación controlada de la producción ganadera también exigiría la aplicación duradera de los planteamientos de «Una sola salud», uno de cuyos objetivos es el de reducir los riesgos sanitarios en la interfaz entre animales y personas en diferentes ecosistemas. Ello alentará la convergencia de múltiples intereses en pos de un designio común: el de acabar con el hambre y la malnutrición. Los autores desearían que la filosofía de «Una sola salud» impregnara las políticas de salud pública, animal y ambiental de todas las naciones, así como los planes de formación de todos los estudiantes de medicina y veterinaria. Además, es imperativo incorporarla a las labores de preparación, planificación para emergencias, ejercicios teóricos y simulaciones (ya sean a distancia o in-situ) encaminadas a prepararnos para el próximo megadesastre, por improbable que este pueda parecernos.