Resumen (continuación)
La existencia de redes regionales permanentes y de redes creadas específicamente para abordar determinados problemas (que en ambos casos requieren inversiones de donantes) está facilitando asimismo una mejor vigilancia sanitaria y la aplicación de métodos de colaboración a la hora de actuar sincronizadamente en distintos países. Esas redes exigen necesariamente la participación de los ministerios esenciales en la dinámica de «Una sola salud», a saber, los de salud, los de agricultura o ganadería y los de recursos naturales o medio ambiente. Los ministerios cumplen una función esencial en la formulación y aplicación de políticas de fomento de la salud y control de enfermedades e intervienen en todas las etapas del proceso de «Una sola salud», al igual que las universidades, que participan generando conocimientos y capacidades por medio de la enseñanza, la investigación y los servicios de divulgación. Las organizaciones no gubernamentales tienen, análogamente, un cometido esencial en materia de gestión, movilización de recursos, generación de conocimientos, adquisición de capacidades y concepción y ejecución de intervenciones. Las comunidades, por último, en especial las poblaciones rurales e indígenas, sobre todo cuando viven en las cercanías de espacios naturales, son un elemento central del concepto de «Una sola salud».