Resumen
La enseñanza de la veterinaria es la piedra angular sobre la cual un país puede erigir Servicios Veterinarios eficaces. Además, un cuerpo de trabajadores bien formados en materia de sanidad animal estará en mejores condiciones de participar activamente en la praxis y el fomento del buen gobierno. Este, a su vez, se traducirá en mejores infraestructuras de salud pública veterinaria y ayudará a promover el desarrollo económico en todo el planeta. Un primer paso crucial para sentar sólidas bases formativas consiste en definir las competencias mínimas que deben poseer los veterinarios que ejerzan en el ámbito tanto público como privado para desempeñar las labores propias de un servicio veterinario. Ello también ayudará a los establecimientos de enseñanza veterinaria a elaborar y aplicar planes de estudios concebidos para dotar a los titulados de dichas competencias. El hecho de integrar exigencias y prerrequisitos de la enseñanza veterinaria en los documentos relativos a la administración de los Servicios Veterinarios contribuirá a asegurar que quienes presten servicios veterinarios cuenten con una base adecuada de conocimientos y aptitudes para ejercer esa labor. Las alianzas publicoprivadas pueden resultar especialmente eficaces para concebir y aplicar planes de estudios que ofrezcan una serie de competencias mínimas y garanticen la calidad de los establecimientos de enseñanza veterinaria. Mediante este tipo de alianzas se instaura un sistema de mejora continua de la calidad que integra las cualidades esenciales para la praxis del buen gobierno, lo que a la postre redundará en un fortalecimiento de los Servicios Veterinarios de los países, en una mejor protección de la sanidad animal y la salud pública y en la garantía de la seguridad alimentaria.
 
Palabras clave
Acreditación – Certificación – Competencias mínimas – Enseñanza de la veterinaria – Grupo ad hoc de la OIE sobre enseñanza de la veterinaria – Programa nacional de acreditaciones veterinarias – Servicios Veterinarios.