Resumen
Hoy en día resulta casi imposible imaginar la medicina veterinaria sin los agentes antimicrobianos. Estos fármacos hicieron su entrada en el universo veterinario poco después de ser descubiertos, y desde entonces han traído consigo muchos beneficios para la salud y el bienestar de personas y animales, disminuyendo los niveles de dolor y sufrimiento, reduciendo la excreción de bacterias (zoonóticas) o conteniendo epidemias capaces de extenderse a gran escala. También han contribuido indirectamente a la seguridad alimentaria, a la protección de los medios de vida y los recursos animales y al alivio de la pobreza. Dada la gran variedad de agentes infecciosos que existen, así como las muchas y muy diversas especies animales de que se ocupa la medicina veterinaria, esta necesita todo un arsenal de antimicrobianos. La pérdida de productos, ya sea por la aparición de resistencias o por la prohibición de utilizarlos, tendrá graves consecuencias para la salud y el bienestar de todos los animales, sin olvidar a las personas que dependen de ellos para vivir. Atajar la creciente aparición de resistencias a los antimicrobianos y proteger la eficacia de esos fármacos en el futuro constituye, para todos los interesados, una ímproba tarea. Toda estrategia en la materia debe incorporar como elemento clave el uso transparente y responsable de estos fármacos, así como una constante labor de seguimiento y vigilancia de la aparición de resistencias. En la situación actual también urge que nos replanteemos ciertas prácticas insostenibles y trabajemos para dar con alternativas, en aras de la salud y el bienestar tanto de los animales como de las personas.
 
Palabras clave
Agente antimicrobiano – Animal – Consecuencia clínica – Resistencia – Una sola salud – Uso responsable.