Resumen
Los antibióticos han acrecentado la esperanza de vida. La automedicación, incluso a través de internet, es moneda corriente en muchos países donde los antibióticos se venden únicamente con prescripción médica. Entre otros daños colaterales, el empleo de estos productos lleva a la aparición de resistencias, que sería posible reducir conteniendo el uso inadecuado de antibióticos que tiene lugar a escala mundial, sobre todo en países de renta baja. La vigilancia sirve para determinar tendencias en los patrones de resistencia y detectar la aparición de nuevos microrganismos resistentes. Con la vigilancia del consumo de agentes antimicrobianos se pueden acotar áreas de trabajo e incidir especialmente en ellas para mejorar la calidad tanto en los centros de ámbito comunitario como en los establecimientos de salud. Las iniciativas de gestión de agentes antimicrobianos y los programas de lucha contra las infecciones cumplen una importante función para reducir el uso inadecuado de esos fármacos y atajar la diseminación de resistencias. La formación de profesionales y ciudadanos no debería apuntar exclusivamente a ofrecer mayores conocimientos, sino también a modificar una serie de hábitos, pues lo primero podría tener la paradójica consecuencia de incrementar los niveles de demanda y prescripción. Este cambio de comportamiento debería interesar a todos los prescriptores, incluidos los veterinarios, por cuanto los microbios no conocen fronteras entre el hombre y los animales y pueden intercambiar genes de resistencia.
 
Palabras clave
Automedicación – Clasificación legal de los agentes antimicrobianos – Consumo de agentes antimicrobianos en medicina veterinaria – Consumo humano de agentes antimicrobianos – Gestión de agentes antimicrobianos – Resistencia a los agentes antimicrobianos – Vigilancia.