Con este número especial, la Revista científica y técnica de la Oficina Internacional de Epizootias aborda por segunda vez el tema de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EST) de los animales. El anterior número dedicado a esta cuestión se remonta a junio de 1992, cuando la epidemia de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se hallaba en su apogeo pero aún estaban por llegar su propagación significativa a otros países y la trágica aparición de la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en el hombre.

Once años después resulta evidente que la EEB poseía todos los atributos de una bomba de relojería y que requería una gestión especialmente cuidadosa. La enfermedad causó estragos en dos frentes: como patología del ganado, y como zoonosis transmitida casi con toda certeza por vía alimentaria. Por si fuera poco, suscitó alarma, temor e incluso pánico por doquier. La confianza de los consumidores en las cadenas de abastecimiento alimentario se vio muy mermada, y peligró el libre comercio de rumiantes y productos de origen animal.

El análisis del riesgo se convirtió en un instrumento básico para gestionar de forma idónea las consecuencias más importantes de la EEB. Este proceso y las normas del Código zoosanitario internacional de la OIE que de él se derivan configuran un modelo que permite tomar en consideración todos los aspectos de las enfermedades animales en los planos tanto nacional como internacional. El análisis del riesgo es el eje central del presente volumen, cuyos capítulos se organizan en torno a tres elementos básicos: evaluación, gestión y comunicación del riesgo. A la descripción de la experiencia en Canadá, que sirve para ilustrar especialmente el proceso de evaluación del riesgo de EEB, siguen capítulos dedicados a la gestión de ese riesgo en Europa, América del Norte y del Sur y Asia, a todo lo cual se agrega un capítulo sobre la comunicación del riesgo que viene a completar la panorámica.

Por otra parte, en esta obra se pasa revista a las enfermedades priónicas y se hace balance de lo que hasta ahora se sabe de la EEB, el prurigo lumbar y la caquexia crónica. En otros capítulos se abordan temas particulares, como la eventual presencia de la EEB en poblaciones ovinas, la posibilidad de que las especies monogástricas y los peces contraigan EST, las pruebas de detección de tejidos animales en los piensos, los métodos de transformación de despojos susceptibles de inactivar a los priones, el diagnóstico diferencial de la EEB en los bovinos de Europa Occidental y una serie de instantáneas de los sistemas de alimentación de rumiantes en Europa y los trópicos.

Resultaría fascinante poder saltar en el tiempo y descubrir la situación de las EST en los animales dentro de diez años. Con independencia de que en ese futuro se haya logrado o no erradicar o controlar esas enfermedades, el presente número de la Revista científica y técnica de la OIE seguirá constituyendo una obra de referencia única en su género. El estudio del análisis del riesgo aplicado a las EST no sólo puede orientar la adopción de las medidas necesarias para hacer frente a esas enfermedades sino que ofrece además un compendio accesible y conciso de todo lo que la ciencia sabe sobre el tema para el futuro.