Las especies exógenas invasoras pueden competir con la biodiversidad local existente y con los animales domésticos, introducir enfermedades infecciosas transfronterizas (que suelen ser enfermedades emergentes) y producir efectos nocivos para el medio ambiente. Las especies animales invasoras pueden ser de cualquier tipo, como moluscos, artrópodos, peces, anfibios, reptiles, aves o mamíferos. Además, los vegetales invasores pueden tener impacto sobre el reino animal.
 
Siempre ha habido invasiones naturales de especies exógenas, por ejemplo, con las migraciones, y también el ser humano las ha introducido, por accidente o intencionadamente, y a menudo han sido perjudiciales. El ganado o los animales de compañía han ido con el hombre en el transcurso de sus propias migraciones.
 
Tras definir lo que se puede considerar como especies invasoras, estos números de la Revista presentan todos los aspectos de las invasiones animales y de los mecanismos que han seguido, basándose casi siempre en la historia conocida de las invasiones animales. Asimismo, describe las consecuencias, tanto negativas como positivas, de dichas invasiones y se vuelve también hacia el futuro. Por último, examinaremos cómo prevenir la introducción de especies foráneas invasoras y cómo controlar o mitigar sus efectos.