La existencia de una técnica eficaz para clonar animales abriría un gran número de nuevas oportunidades en los terrenos de la ganadería, la medicina humana y la protección de especies animales. La clonación por la llamada transferencia nuclear (TN) supone la obtención de ejemplares genéticamente idénticos al donante. Sin embargo, esta técnica resulta por ahora poco eficaz: en los bovinos, sólo en torno al 6% de los embriones implantados en el tracto reproductor de una vaca receptora dan lugar a clones sanos y longevos. Preocupa el elevado nivel de pérdidas que se registran desde la gestación y el parto hasta el inicio de la edad adulta. Muchos de los abortos guardan relación con problemas en la formación o el funcionamiento de la placenta, alteraciones que también pueden influir negativamente en la salud del recién nacido. Es probable que estas anomalías obedezcan a una deficiente reprogramación epigenética del genoma donante tras la TN, lo que da lugar a procesos incorrectos de expresión génica durante el desarrollo del clon. Aunque en algunos casos las pruebas fisiológicas practicadas a los animales supervivientes arrojan resultados normales, en otros se observan diversas alteraciones postnatales asociadas a los clones. Esta heterogeneidad en los resultados obtenidos podría deberse a diferencias entre las especies o entre los métodos de clonación. Es importante señalar que, por lo que se sabe hasta ahora, esos fenotipos vinculados a la clonación no parecen transmitirse a la progenie engendrada por reproducción sexual, lo que lleva a pensar que no responden a errores genéticos sino epigenéticos, y que éstos quedan subsanados durante la gametogénesis. Este hecho, aunque pendiente de confirmación en el plano molecular, permite en principio ver con optimismo la primera de las aplicaciones de la TN a la producción animal: la obtención de varios clones de un toro dotado de un patrimonio genético excepcional para utilizarlos como sementales y diseminar con eficacia ese acervo genético. Además de las consideraciones relativas al bienestar animal que plantean estas técnicas, otros dos aspectos cruciales son la salud de los animales y los efectos que de ahí puedan seguirse en cuanto a la inocuidad de los alimentos. Todo ello exige investigaciones para propiciar la aceptación de esa tecnología por parte de la opinión pública y las instancias normativas. En el futuro, las técnicas de clonación de animales irán mejorando a medida que se vayan entendiendo mejor los mecanismos moleculares de la reprogramación.