Resumen (continuación)
El organismo presenta una gran variabilidad genética, cosa que tiene importantes consecuencias de cara a futuras medidas de control y que está dificultando la obtención de una vacuna que proteja eficazmente contra la infección transmitida por la garrapata. Hay investigaciones en curso sobre tres tipos de vacunas: inactivadas, atenuadas y recombinantes, y el autor expone el actual estado de cosas en cada una de esas líneas de trabajo.