Resumen (continuación)
Más que cualquier otro tipo de enfermedades, las transmitidas por vectores no respetan frontera administrativa alguna. Además, los desplazamientos de animales, personas y mercancías se multiplican a gran velocidad, sin olvidar los movimientos ilegales o desconocidos, que son difíciles de cuantificar. La vigilancia de las enfermedades transmitidas por vectores constituye pues una labor de suma importancia para las organizaciones locales y nacionales, que cada vez más corre a cargo de redes multidisciplinares que trabajan a escala regional e internacional. Dadas las limitaciones económicas y logísticas, resulta esencial disponer de herramientas para optimizar y evaluar la eficacia de los sistemas de vigilancia, y los autores ofrecen ejemplos de avances recientes en la materia. La continua aparición de herramientas de cartografía, análisis y modelización mejora nuestra capacidad para interpretar, visualizar y comunicar los resultados de la vigilancia. Los autores también demuestran la importancia que revisten los vínculos entre vigilancia e investigación, con interacciones y beneficios que van en ambos sentidos.