Resumen (continuación)
Tales resultados vienen influidos por diversos factores:
– el índice de contaminación aumenta con el número de gestaciones, la edad, el nivel de producción lechera y el espesor de la yacija;
– el índice de contaminación de la leche es mayor cuando las vacas son ordeñadas fuera de una sala de ordeño y por procedimientos mecánicos;
– se observa un mayor índice de contaminación por estafilococos en la leche de las vacas que están al final de la lactancia, de las de raza «pie rouge» (o roja y blanca) y de las que tienen pezones de forma cilíndrica.
La caracterización de las bacterias detectadas (estafilococos) puso de manifiesto que los estafilococos coagulasa negativos estaban presentes en el 67,21% de las muestras de leche y los estafilococos coagulasa positivos solo en un 32,79%. El recuento de estos últimos arrojó un promedio de 0,54 × 10+4 UFC/ml de Staphylococcus aureus. Aunque en el 70% de las leches analizadas no hubiera estafilococos, y aunque la mayoría de las bacterias identificadas no fueran patogénicas para el consumidor (estafilococos coagulasa negativos), el consumo de leche fresca no deja de presentar un cierto riesgo.