Resumen (continuación)
Sin embargo, cuando se utiliza una definición concisa de «enriquecimiento», aunada a una profunda comprensión de la biología y conducta del animal y de las limitaciones inherentes a la investigación, resulta obvio que es posible mejorar el nivel de bienestar de los animales de investigación enriqueciendo su medio sin por ello comprometer los fines últimos del proceso. De hecho, está demostrado lo contrario: un enriquecimiento adecuado aporta mayor bienestar al animal, perfeccionando con ello el modelo animal y mejorando así la calidad de los datos resultantes de las investigaciones. Esto avala la idea de que tanto la validez como la reproductibilidad de las investigaciones mejoran cuando se presta la debida atención al medio en que vive el animal de investigación y a sus posibilidades de expresar las conductas propias de su especie.