Resumen (continuación)
Por ejemplo, autoridades competentes, organismos intergubernamentales y ONG han aunado esfuerzos para abordar el control de la población canina en varios países de la región al mismo tiempo. Además, el bienestar animal empieza a formar parte de los objetivos de responsabilidad social empresarial del sector privado. La ciencia y el conocimiento, siendo a la vez motor y herramienta, contribuyen a la armonización de las normas de bienestar, por ejemplo sentando bases comunes para medir la incidencia en el bienestar de uno u otro parámetro gracias a la medición de determinadas características del animal y al intercambio generalizado de esta información. Las actuales tendencias parecen apuntar a una colaboración más estrecha entre las organizaciones que impulsan el cambio, así como a una creciente convergencia entre las herramientas de evaluación del bienestar animal y las estrategias en la materia, todo lo cual redundará en un mayor grado de armonización de las normas de bienestar animal en toda la región.