Como dijo H.V. Wyatt, ‘Quizá la historia se repita en forma de farsa, pero las enfermedades reaparecen con memoria histórica.’ Aunque la investigación sobre la brucelosis zoonótica sentó las bases de algunos de los primeros grandes avances de la epidemiología, la enfermedad sigue causando importantes problemas médicos, veterinarios, socioeconómicos y ambientales en todo el mundo, principalmente porque se sigue subestimando, y a menudo pasando por alto, la carga global que supone.
Brucella se manifiesta por doquier y no conoce fronteras, moviéndose con libertad entre humanos, ganado y animales salvajes terrestres y acuáticos. De ahí la apremiante necesidad de emprender una reflexión de fondo sobre la epidemiología, patogénesis y diagnóstico de la brucelosis y sobre su prevención y tratamiento.