Autores
S. Vandeputte, M.-F. Humblet, F. Fecher-Bourgeois, C. Gosset, A. Albert, F. Vernaillen & C. Saegerman
 
Resumen
En los últimos años han aumentado notablemente las crisis sanitarias, cuyo advenimiento genera indemnizaciones a los ganaderos mediante diversos mecanismos públicos, privados o incluso mixtos. Las pérdidas económicas resultantes pueden ser directas o indirectas. Los países están legalmente obligados a indemnizar a los productores por una parte de las pérdidas directas causadas por enfermedades que están reglamentadas en el espacio de la Unión Europea, ya sea por medio del presupuesto público o recurriendo a fondos específicos. El Fondo Veterinario Europeo también contribuye a financiar esas pérdidas. Pocos países dan indemnizaciones por las pérdidas indirectas, algunas de las cuales cubren, en grado variable, las aseguradoras privadas. Para incitar a los productores a suscribir este tipo de pólizas, ciertos Estados subvencionan parcialmente el costo de la prima. En general las pólizas no cubren los riesgos ligados a las enfermedades contagiosas, pero algunas compañías proponen una extensión de la cobertura que integra tales riesgos. Hay varias posibilidades para gozar de un mayor grado de protección, entre ellas los fondos mutualistas. Se observa una gran heterogeneidad entre los sistemas de indemnización de los distintos países. Los poderes públicos no pueden asumir íntegramente las indemnizaciones. La alternativa que ofrecen los fondos mutualistas y las aseguradoras privadas merecería un detenido estudio y su eventual transposición a otros países. Para armonizar la situación a escala europea se precisaría una clasificación de las enfermedades.
 
Palabras clave
Ayudas financieras – Crisis sanitaria – Enfermedad emergente – Indemnización – Pérdidas directas – Pérdidas indirectas – Sector privado – Sector público – Seguros.