Resumen
La situación sanitaria de un país o una región en relación con la fiebre aftosa influye sobremanera en su acceso a los mercados de exportación de animales vivos y productos de origen animal. Con arreglo a las normas internacionales de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), en los países no reconocidos como “libres de fiebre aftosa” se pueden imponer restricciones al comercio de animales, estén o no vacunados, y de sus derivados. Los datos existentes dejan pensar que, a condición de que se cumplan ciertos criterios esenciales relativos a las vacunas, la vacunación y otras medidas zoosanitarias (principalmente la cuarentena y la inspección ante y post-mortem), el riesgo de propagación de fiebre aftosa por la importación de bovinos, ovinos y porcinos vacunados es extremadamente bajo. Los productos obtenidos a partir de esos animales vacunados presentan un nivel de riesgo aún menor, siempre y cuando se apliquen medidas adecuadas de mitigación del riesgo. Para determinar el riesgo es indispensable conocer la situación zoosanitaria del país exportador, aunque a veces resulta difícil verificarla. Aunque los datos empíricos y la experiencia apuntan a todas luces a un bajo nivel de riesgo, no es posible afirmar que los animales vacunados o sus derivados no presentan absolutamente ningún riesgo. A falta de ciertos datos factuales básicos sólo cabe proceder a un análisis del riesgo de carácter cualitativo o semicuantitativo. Sin embargo, un nivel de riesgo muy bajo resulta a la vez inevitable y aceptable si se desea proceder a este tipo de transacciones comerciales.
 
Palabras clave
Análisis del riesgo – Animales – Comercio internacional de animales – Comercio internacional de productos de origen animal – Determinación del riesgo – Fiebre aftosa – Mitigación del riesgo – Vacunación contra la fiebre aftosa.